Responsive Organizations

Actualizado: 4 feb


El mundo se ha convertido en una red gigante en la que la información accesible y compartible instantáneamente reescribe el futuro tan rápido como se puede entender. Impulsada por una implacable innovación tecnológica, esta conectividad acelerada ha creado una tasa de cambio cada vez mayor. Como resultado, el futuro es cada vez más difícil de predecir.


Mientras tanto, la mayoría de las organizaciones todavía confían en una forma de trabajo diseñada hace más de 100 años para los desafíos y oportunidades de la era industrial. Las estructuras de equipo apoyan trabajos rutinarios y estáticos. Los sistemas de comando y control en silos permiten a los líderes superiores impulsar la eficiencia y la previsibilidad a expensas del flujo de información libre, el aprendizaje rápido y la adaptabilidad.

La tensión entre las organizaciones optimizadas para la previsibilidad y el mundo impredecible en el que habitan ha llegado a un punto de ruptura.

Las organizaciones están luchando por mantenerse al día con sus clientes. Los trabajadores atrapados entre clientes insatisfechos y líderes que no les inspiran, se están desilusionando y desconectando. Los ejecutivos atrapados entre inversores descontentos y competidores disruptivos están luchando por encontrar un camino a seguir. Y las personas que quieren un mundo mejor para sí mismas y sus comunidades buscan nuevas organizaciones ambiciosas para dar forma a nuestro futuro colectivo.

Uno de los grandes cambios dinámicos entre el viejo modelo del siglo XX y el nuevo modelo del siglo XXI es esta idea de predictibilidad e incertidumbre. En el viejo modelo, las cosas no cambiaron muy rápido. Era previsible, por lo que se construyó para la previsibilidad, era como decir;

" Ve directo a buscar un objeto en una habitación bien iluminada"

El nuevo modelo es un cuarto oscuro.

!Ahora nadie sabe dónde está el objeto!

Cómo nos debemos comportar y operar en esa incertidumbre es una de las grandes problemáticas en la actualidad. En el nuevo modelo debemos operar mediante pequeños pasos, más frecuentes, con más comunicación y utilizando un modelo de operación Responsive sustentado en un sólido pero simple método el cual fomente un propósito transformacional masivo (MTP), elimine los silos, fomente una gestión ágil, empodere a las personas y que utilice la transparencia como un calificador.





La empresas y profesionales que han reaccionado poseen una aceptación tácita de que la incertidumbre es una realidad:

" No sólo es compleja, sino también imposible de conocer "

Las cosas en la actualidad son más rápidas, pero también están interconectadas. Lo que sucedía en un lugar lejano que antes no te afectaba, ahora está conectado. Cuando combinamos las dos, velocidad e interconexión, de repente lo que se tiene es la imprevisibilidad. Tal como nos reseña el famoso futurista Gerd Leonhard en el siguiente video.


No sabemos lo que ocurrirá mañana, ni la próxima semana y sin duda no sabemos lo que ocurrirá el próximo año. La mayoría de las empresas han heredado sistemas que se construyeron en el paradigma de la segunda revolución industrial, los cuales responden a las fuerzas industriales que fueron dando forma a la sociedad en esos días. Obviamente el trabajador fue cambiando de un trabajador de fábrica a un trabajador de cuello blanco y luego a un empleado de oficina.

"En la actualidad estos sistemas ya no funcionan"

Si ha habido una verdadera prioridad central para todas las empresas durante el tiempo que podemos recordar, es la búsqueda de eficiencia. En un mundo de escasez de información como lo era antes, se sabía lo que se tenía que hacer, el objetivo era hacerlo la forma más eficiente posible y a una escala tan grande como fuera posible. Hoy nos sentimos realmente ante una gran incongruencia, porque en un mundo de la abundancia de información, obtenemos una respuesta inmediata en todo lo que hacemos. En el modelo actual debemos tener la capacidad de adaptación inmediata para así responder a las condiciones cambiantes de manera orgánica. La adaptación instantánea debe de estar en el ADN de las organizaciones, de modo que la respuesta ante el cambio no tiene que venir de arriba hacia abajo. Las organizaciones deben estar sustentadas bajo ejes, que permitan a la organización aprender, ajustar o adaptarse automáticamente.


La capacidad de respuesta rápida (responsiveness), la claridad de propósito, la autonomía, el empoderamiento, la experimentación y la transparencia son los elementos que componen un modelo exitoso en la nueva era VUCA (volátil, incierta, cambiante, ambigua). Todo esto que a menudo suele sentirse como lo opuesto a lo que haces para obtener la eficiencia es la clave del éxito de las organizaciones y profesional actual y del futuro, la adaptabilidad está tomando una relevancia superior a la eficiencia.

Nos vemos atrapados en un mundo donde a líderes y directivos nos han formado generaciones tras generaciones para solo tomar la decisión eficiente, para luego darnos cuenta de que en el mundo actual se tienen que hacer cosas contrarias a todo lo que previamente aprendimos, claramente, es una tarea muy cuesta arriba.


Probablemente este cambio de paradigma necesitara de nuevos líderes, un nuevo enfoque, nuevos métodos, además de conseguir un gran grupo de gerentes salgan de su zona de confort para hacer cosas que los libros anteriores decían que estaban mal.

Por lo cual sin una orientación adecuada esta transición puede ser profundamente incómoda, en el contexto actual en el cual vivimos los profesionales de la dirección de proyectos toman un rol protagónico ante las co